Hay ciudades que hablan. No con palabras articuladas, sino con susurros de pintura descascarada, con gritos de grafiti sobre metal oxidado, con el silencio elocuente de un sticker medio arrancado que alguien pegó hace años y que nadie recuerda. La ciudad es un palimpsesto urbano: un texto antiguo que nunca termina de escribirse porque cada día alguien añade una línea nueva sobre las anteriores. En la tradición medieval, los monjes raspaban pergaminos para reutilizarlos. Borraban textos sagrados para escribir otros encima, pero las palabras originales nunca desaparecían del todo. Quedaban ahí, fantasmales, asomándose entre las letras nuevas. La ciudad hace exactamente lo mismo con sus superficies. Cada pared, cada caja de registro eléctrico, cada poste de luz es un pergamino donde el tiempo y sus habitantes escriben sin cesar. Las Huellas Urbanas Como Lenguaje Secreto Caminar por San José con los ojos abiertos es aprender a leer un idioma que nadie enseña en las escuelas. Las huellas urbanas están por todas partes, pero exigen una mirada atenta, casi arqueológica. Esa mancha de humedad sobre el concreto no es solo deterioro: es el registro de una temporada de lluvias particularmente intensa. Ese rectángulo más claro en la pared marca el lugar donde hubo un

Caminar sin rumbo fijo por una ciudad puede parecer un acto improductivo, incluso absurdo. Sin embargo, para quienes practicamos la fotografía documental urbana, la deriva es una herramienta fundamental: un método de exploración que revela aquello que la mirada cotidiana ha aprendido a ignorar. La deriva urbana en fotografía no es simplemente pasear con una cámara. Es una disposición mental, una apertura hacia lo inesperado, una renuncia deliberada a los itinerarios predecibles. Cuando me interno por las c El Arte de Perderse: Orígenes y Práctica de la Deriva El concepto de deriva tiene sus raíces en el movimiento situacionista de los años cincuenta, cuando Guy Debord proponía recorrer las ciudades dejándose llevar por las atracciones del terreno y los encuentros que este propicia. Décadas después, esta práctica sigue siendo profundamente relevante para la exploración fotográfica urbana. En mi experiencia como fotógrafo documental, la deriva urbana en Costa Rica adquiere características particulares. San José es una ciudad que muchos consideran caótica, desordenada, incluso fea. Pero es precisamente en esa aparente falta de armonía donde emerge una belleza singular, una estética que solo se revela a quien está dispuesto a mirar con atención. Perderse no significa desorientarse geográficamente. Significa suspender los juicios previos, abandonar las rutas conocidas,

Reconocimiento Institucional

Obra presente en exposiciones y colecciones de Costa Rica

Salón 21 - Museo de Arte Costarricense
Museo de Arte
Costarricense
Salón Nacional 2021/2022
Galería Nacional de Costa Rica
Galería Nacional Exposición Colectiva
CROMA Bienal de Arte
Bienal CROMA Mención de Honor