Cronista Visual de San José: Documentando la Memoria Urbana de Costa Rica
Las ciudades respiran, mutan y olvidan. Cada esquina demolida, cada fachada repintada, cada árbol talado para dar paso al concreto representa un fragmento de memoria que se desvanece sin previo aviso. En San José, donde la transformación urbana avanza con prisa y sin contemplaciones, surge una necesidad urgente: alguien debe registrar lo que somos antes de que dejemos de serlo. Ese es el oficio del cronista visual, y esa es la misión que he asumido con mi cámara durante años de recorrer estas calles. Ser cronista urbano en Costa Rica implica más que capturar imágenes bonitas. Significa convertirse en testigo activo de una ciudad que se reinventa constantemente, a veces para bien, muchas veces perdiendo pedazos irreemplazables de su identidad. Mi archivo fotográfico no es una colección de postales; es un documento vivo de San José, un registro de sus contradicciones, sus bellezas ocultas y sus cicatrices visibles. El Oficio del Documentalista Visual en una Ciudad que Cambia Caminar San José con una cámara es ejercer una forma particular de atención. El documentalista visual de San José debe entrenar su mirada para detectar lo extraordinario en lo cotidiano: la luz de las cinco de la tarde filtrándose entre edificios art déco, el vendedor
El Mapa y el Territorio
Existe una forma de conocer una ciudad que no aparece en Google Maps. No se trata de calles ni coordenadas, sino de texturas, gestos anónimos y fragmentos que pasan desapercibidos para quienes caminan con prisa. La cartografía visual San José propone exactamente eso: construir un mapa alternativo del Gran Área Metropolitana a partir de lo que normalmente ignoramos. Como fotógrafo documental urbano, he dedicado años a recorrer el GAM con una pregunta constante: ¿qué historia cuenta la ciudad cuando nadie la está escuchando? La respuesta está en las superficies, en los objetos cotidianos, en esa capa de realidad que existe entre lo visible y lo invisible. El Mapa Visual Urbano: Una Nueva Forma de Leer la Ciudad Cuando hablamos de cartografía, pensamos inmediatamente en representaciones geográficas, en líneas que delimitan territorios. Pero un mapa visual urbano opera bajo una lógica distinta. No busca orientar al viajero sino revelar lo que el territorio contiene en su piel. En mi trabajo con la GAM fotografía, las cajas de registro eléctrico se convirtieron en el elemento central de esta exploración. Están en todas partes: en Escazú y en Desamparados, en el centro de San José y en los bordes de Heredia. Son objetos idénticos en su función
Museos Involuntarios: Cuando la Ciudad Crea Arte Sin Saberlo
Hay lugares en la ciudad que nadie diseñó para ser contemplados. Superficies que acumulan capas de pintura, óxido, adhesivos despegados y marcas anónimas. Espacios que, sin pretenderlo, se han convertido en galerías al aire libre. Los llamo museos involuntarios: esos rincones urbanos donde el tiempo y el azar colaboran para crear algo que merece ser visto. Esta idea nació de observar lo que todos ignoramos. De detenerme frente a lo que otros pasan de largo. De entender que la ciudad, sin intención alguna, produce arte constantemente. El Origen de un Concepto: Registros de Registros Todo comenzó con las cajas de registro de telecomunicaciones. Esas estructuras metálicas que pueblan las aceras de San José y que la mayoría considera parte del mobiliario invisible de la ciudad. Un día me detuve a mirar una de cerca. Lo que encontré cambió mi manera de fotografiar. Sobre su superficie había estratos de historia urbana: restos de calcomanías políticas de campañas olvidadas, grafitis superpuestos, manchas de pintura de alguna fachada cercana, óxido que dibujaba mapas de continentes inexistentes. Cada caja era un archivo. Cada marca, un registro. Así nació el proyecto Registros de Registros y, con él, el concepto de los museos involuntarios urbanos. Estos espacios no fueron creados con


